martes, 3 de mayo de 2016

Introducción de la Llama Olimpica

Llama olímpica.
La llama olímpica es un símbolo de los Juegos Olímpicos. Conmemora el robo del fuego de  los dioses por parte de Prometeo (clasificado entre los dioses tramposos) y su posterior entrega a la humanidad. Sus orígenes se remontan a la antigua Grecia, donde se mantenía un fuego ardiendo en las sedes de celebración de los Juegos Olímpicos Antiguos. El fuego reintroducido en los Juegos Olímpicos de Ámsterdan 1928 y desde entonces ha sido parte fundamental de los Juegos Olímpicos Modernos.
La Carta Olímpica define la llama olímpica como <<la llama que se enciende en Olímpia bajo la autoridad del COI (Comité Olímpico Internacional)>> y, en este sentido, <<una antorcha olímpica es una antorcha portable aprobada por el COI y destinada a la combustión de la llama olímpica>>.
En Berlín 1936 se introdujo por primera vez un viaje de relevos para llevar la llama de Olímpia a la sede de los Juegos. El recorrido de la antorcha olímpica inicia con el encendido de llama en Olimpia y finaliza con el encendido del pebetero olímpico durante la ceremonia de apertura en la ciudad sede. Al contrario de la llama, el recorrido no tiene un precedente antiguo.